lunes, 13 de abril de 2015

La imagen de coca cola como figura comercial

Santa Claus, aquel barbudo y entrañable personaje que montado en un trineo volador tirado por renos mágicos reparte regalos por todo el mundo la noche del 24 de diciembre, en realidad vestía de verde. Lo del color rojo de su traje es una campaña que llevó a cabo Coca-Cola al apoderarse del personaje con tanta fuerza que al final quedó así en nuestras cabezas.

¿Cuántas veces hemos oído esta historia?



Cuando pensemos en un refresco seguramente lo hagamos en Coca-Cola y cuando pensemos en Coca-Cola seguramente se nos vendrá el color rojo a la cabeza y la felicidad a la que la marca lo asocia en cada una de las campañas... Pero, espera, yo bebo Zero... ¿Dónde está la felicidad si en mi mente aparece el color negro?


Pensemos en el pobre "Santa"... A día de hoy su alegre y llamativo uniforme que pasea una vez al año alrededor del mundo repartiendo ilusión en cada casa podría ser negro, si nos basamos en la variedad Zero de Coca-Cola, lo que causaría confusión entre los más pequeños al no saber si quien baja por chimenea es Santa Claus o "el Coco". Siguiendo con esta suposición y cogiendo como referencia la variedad Light, nuestro amigo podría vestir de plateado haciendo que cada descenso de chimenea se asemejara más a la escena de Neil Armstrong plantando su bandera de los Estado Unidos en la Luna que a un reparto de regalos navideños.

No creo que en el departamento de marketing de una empresa de tal calibre como Coca-Cola hayan destinado ni una milésima de segundo en pensar en Santa Claus y sus posibles atuendos, pero lo que sí está claro es que surgió el mismo pensamiento acerca del color y marca, ¿realmente, hoy en día, se relaciona el producto con el color rojo?, ¿se está perdiendo la identidad?

La respuesta es obvia. De las 4 variedades existentes de Coca-Cola sólo una es de color rojo, la clásica, y la reacción ha llegado.

Coca-Cola presenta su nuevo packaging, parte de la nueva estrategia de imagen que llevará a cabo buscando algo tan clásico como volver al rojo original como punto de partida en todas sus variedades, destacando más y mejor que nunca que "la felicidad tiene un color".

España será uno de los primeros países en el mundo en tener estos nuevos diseños, y a partir de aquí la estrategia se expandirá a nivel global con campañas publicitarias en medios de comunicación, una nueva imagen en los lineales de los comercios y hashtags en las diferentes redes sociales (#lafelicidadtieneuncolor en el caso de España).





No hay comentarios:

Publicar un comentario